
¿Buscando un destino para viajar sol@? Granada te espera
Que Granada sea infinita en belleza y en propuestas culturales la convierten en el destino perfecto para aquellas personas que viajan en solitario. Especialmente, para quienes se lanzan a ello por primera vez: siempre hay planes por hacer que ahuyentan al aburrimiento y el buen rollo que se respira facilita el conocer gente. Por eso, sabemos que terminarás pidiendo un poquito más de tiempo (o todo el del mundo) para poder disfrutar de lo que Granada propone.
La Alhambra, el ‘must’ por excelencia
No importa cuántas veces viajes a Granada, a la Alhambra siempre vas a querer entrar. Aunque pienses que ya recorriste su Alcazaba, que ya observaste las filigranas de los Palacios Nazaríes y que ya tienes suficientes fotos de los jardines del Generalife. Puedes contarte todo esto y lo harás sabiendo que te estás engañando porque en cuanto pises la ciudad y caigas en la cuenta de que esta vez la visita la haces a tu aire, deteniéndote el tiempo que te pida el cuerpo en cada espacio, sentirás la necesidad de repetir todas estas experiencias, al menos, una vez más.

Tras los pasos de Lorca
Bien porque desarrolló parte de sus rutinas en ellos, porque le sirvieron de fuente de inspiración o porque son lugar escogido para recordarle, son muchos los puntos de la ciudad donde se siente la presencia del poeta granadino. Te los irás encontrando en tus paseos, aunque hay uno que debería formar parte de tu visita. Hablamos de la Huerta de San Vicente. La que fuera casa de verano de su familia y donde escribió obras como Bodas de Sangre, Yerma o Mariana Pineda, hoy es Casa Museo y espacio en el que se le celebra con actividades culturales. Además, si te apetecer hacer el recorrido con más gente, son varias las empresas que organizan rutas guiadas.
Sacromonte: lo tuyo es puro flamenco
En Granada hay un barrio, encaramado a una ladera, donde las casas son cuevas. O al revés, las cuevas son casas. También, tablaos flamencos. Es entonces, cuando se las conoce como zambras y donde el espectáculo, el de flamenco, está asegurado. Anímate a entrar, que no te dé vergüenza el ir solo: el ambiente que se crea es de los que hay que vivir y sí, también de los que anima a brindar con el de al lado y hacer nuevos compañeros de viaje.

Aquí, las tapas son para el recuerdo
Además del flamenco, en Granada se practica otro arte: el del tapeo, y la mayoría de sus bares ofrecen tapa gratuita con cada consumición. Son muchas las zonas donde podrás lanzarte a practicarlo, pero te diremos que se lo montan especialmente bien en los alrededores de la Catedral. Al terminar, cuando ya hayas disfrutado de bocaditos de la tortilla del Sacromonte, de la olla de San Antón o de sus habitas, no digas que no a relajarte con un té en una tetería.
El mejor atardecer de la ciudad
El Albaicín es ese barrio de Granada declarado Patrimonio Mundial de la Humanidad de callecitas empedradas, casitas blancas y rincones que te pedirán que hagas un alto en tu subida para fotografiarles. Porque sí, en esta zona, la cosa va de subir. De subir hasta el Mirador de San Nicolás, desde donde podrás disfrutar del mejor atardecer de la ciudad, con unas vistas de excepción a la Alhambra tiñéndose de naranja. Te gustarán las vistas y te gustará ver cómo van apareciendo grupos de amigos, a veces con guitarras, que improvisan un rato de música al que cualquiera puede unirse.
El descanso que te mereces
Si algo tienen en común nuestros hoteles en la ciudad, el Sercotel Palacio de los Gamboa y el Sercotel Granada Suites, es que pueden presumir de una ubicación céntrica a rabiar. También de la comodidad de sus instalaciones, de cómo se cuidan los detalles y de cómo se ha pensado en todo para que puedas decir cada vez que pasas por su recepción que has llegado a casa.
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